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  • La ansiedad es una de las causas de la infertilidad. No porque estés más o menos estresada vas a dejar de ser fértil o no. Es cierto, no obstante, que durante el proceso de gestación, puede haber angustia, preocupación o estrés pero son éstos son considerados como efectos más que como causas del problema de fertilidad.
  • La fertilidad 'patas arriba'. No es cierto que después de haber tenido relaciones sexuales la mujer tenga que ponerse con las piernas en alto para favorecer que los espermatozoides puedan llegar al óvulo. Tampoco es verdad que no se produzca embarazo porque se salga el semen después del coito, pues es lo normal; si fuera así ninguna pareja habría logrado tener niños.
  • La acción de los anticonceptivos no disminuye la fertilidad. Muchas mujeres creen que si utilizan métodos anticonceptivos durante un tiempo muy prolongado, cuando dejen de tomarlos, tendrán menos posibilidades de conseguir un embarazo. Esto no tiene nada de cierto, de hecho, los anticonceptivos sirven precisamente para proteger esa fertilidad contra enfermedades como la endometriosis o contra la aparición de quistes en los ovarios que favorecen la infertilidad.
  • Hay que tener relaciones sexuales solamente en días determinados. Las parejas que quieren tener hijos normalmente piensan que tienen que tener sus relaciones sexuales solamente durante el proceso de ovulación. No obstante, los espermatozoides pueden vivir en el cuerpo de la mujer tres días después de ser eyaculados y el útero también espera para ser fecundado al menos un día. Por eso, en contra de lo que se cree, si quieres quedarte embarazada, es bueno que tengas relaciones dos veces a la semana.
  • Importancia de las posiciones. Aquellas parejas que tienen problemas de fertilidad, recurren a ciertas posturas con las que se cree que los espermatozoides puede llegar más fácilmente al óvulo. En realidad, este factor no influye en la concepción.
  • Las culpables son las mujeres. Normalmente, la gente creía que la culpa de la infertilidad de una pareja recaía siempre sobre la mujer. Ahora se sabe que también los hombres puede ser los causantes aunque, bien es cierto, que los problemas de infertilidad deben tratarse como problema de la pareja y no como del hombre o de la mujer.