szmmctag

A partir de la semana 29, el bebé empieza a tener poco espacio dentro del vientre materno y empieza automáticamente a ser complicado el revolverse dentro de la tripa de mamá. Además, en las próximas semanas es cuando tiene que empezar a encajarse en la posición para su nacimiento, es decir, cabeza a bajo.

Si el bebé se queda en esa posición hasta el final del embarazo supondría un riesgo creciente en el momento del parto si este es transvagianal, ya que lo último que verá la luz sería la cabeza del pequeño. Lo mejor es echarle una mano para que el solito tome la posición correcta antes de la fecha del parto.

Aun así, en el caso de que tras el intento el bebé todavía no alcance la posición de salida al mundo, no es algo que te deba de causar gran preocupación, ya que todavía tiene algunas semanas para acoplar su posición. Si quieres, puedes empujarle un poco con la práctica de algunas posturas o ejercicios como es por ejemplo, la postura del puente. Resulta muy sencillo.