¡Se mueve!

El bebé ya tiene a su disposición todas las partes de su cuerpo, sus órganos interiores que se forman en el cordón umbilical, deslizándose hasta la cavidad estomacal. Los brazos se forman poco a poco, aunque estos so todavía muy pequeños. Será entonces cuando podrá mover las manitas, ¿no es asombroso? Incluso los oídos los tiene prácticamente formados, aunque todavía no se puede afirmar con certeza si es niño o niña. Una pena, ¿no?

Las células nerviosas que ya se formaron en la primera semana de embarazo empiezan ahora a conectarse entre ellas y con el cerebro. Es esta conexión la que da lugar al sistema nervioso del ser humano y que en tu bebé ya se ha formado. Además de transmitir señales nerviosas, estos canales mantendrán además la unión de la musculatura del bebé que ya empieza a mover sus extremidades dentro del vientre materno. En este momento, el sistema nervioso se encarga de hacer trabajar todos sus músculos para que estos se vayan desarrollen su masa correctamente. Y es que, aunque el pequeño se encuentre casi dormido, no deja de revolverse por tu vientre, aunque tú todavía no puedas sentirlo.